La inteligencia artificial generativa ya forma parte del trabajo cotidiano de muchos equipos. El desafío es que su adopción puede avanzar más rápido que los controles internos. Datos de clientes, contratos, código fuente o información estratégica pueden compartirse con herramientas de IA sin que la organización tenga suficiente visibilidad sobre su uso y tratamiento.
La utilidad alcanzó los US$13,1 millones superior a los US$5,8 millones de igual periodo anterior. Si se rebajan los efectos por venta de activos y utilidades de operaciones descontinuadas, la utilidad aumentó un 21.6% respecto de igual periodo anterior.
La promesa de la IA generativa es enorme, pero el retorno real está concentrado en pocas empresas y en pocos procesos. Este artículo muestra, con evidencia verificable, dónde se han medido con rigor las ganancias de productividad, cómo calcular el retorno de verdad y qué condiciones deben existir antes de esperar resultados — con foco en el contexto de las grandes empresas brasileñas.
