SONDA, líder regional en servicios tecnológicos, ofrece un servicio de ciberseguridad diseñado para proteger a sectores de alta criticidad —banca, retail, infraestructura crítica y gobierno— frente a ataques avanzados y marcos regulatorios cada vez más exigentes.
La propuesta combina analítica avanzada, automatización y un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) 24/7, respaldado por tecnología XDR e Inteligencia Artificial (IA).
“Este servicio ayuda a las organizaciones a construir entornos digitales seguros con una protección proactiva que no sólo detecta amenazas, sino que automatiza la investigación, la contención y la respuesta, fortaleciendo la resiliencia del sector financiero, comercial y gubernamental”, Víctor Betancourt, Gerente General de SONDA en Panamá-Guatemala.
La mayoría de los SOC se enfocan en monitorear y clasificar alertas. El modelo MDR/XDR de SONDA entrega una operación de extremo a extremo que incluye:
El servicio de Ciberseguridad de SONDA integra capacidades de SOC, monitoreo, detección y respuesta (MDR), gestión de plataformas, respuesta ante incidentes y gobierno de seguridad.
Este modelo permite responder a las necesidades de organizaciones que operan en industrias donde la continuidad, la protección de la información y el cumplimiento normativo son especialmente relevantes.
Con este modelo, SONDA refuerza su compromiso de apoyar a las organizaciones de Panamá y Centroamérica en la construcción de infraestructuras digitales seguras, resilientes y alineadas con el cumplimiento normativo.
La compañía se consolida como un socio estratégico en ciberseguridad gestionada, integrando tecnología avanzada con experiencia operativa y acompañamiento continuo.
La utilidad alcanzó los US$13,1 millones superior a los US$5,8 millones de igual periodo anterior. Si se rebajan los efectos por venta de activos y utilidades de operaciones descontinuadas, la utilidad aumentó un 21.6% respecto de igual periodo anterior.
La promesa de la IA generativa es enorme, pero el retorno real está concentrado en pocas empresas y en pocos procesos. Este artículo muestra, con evidencia verificable, dónde se han medido con rigor las ganancias de productividad, cómo calcular el retorno de verdad y qué condiciones deben existir antes de esperar resultados — con foco en el contexto de las grandes empresas brasileñas.
Brasil adopta inteligencia artificial a ritmo acelerado, pero todavía no tiene una ley específica de IA en vigor. Esa combinación —adopción creciente y una ley aún en trámite— genera un riesgo de cumplimiento que muchas empresas subestiman, porque la regulación aplicable ya existe: es la Ley General de Protección de Datos y la actuación de su autoridad. Esta guía explica, con datos verificables, qué exige hoy el marco regulatorio brasileño, qué propone el PL 2338/2023 y cómo debe prepararse una gran empresa.
