Columna

Una visión sobre Big Data

SONDA

El objeto con el que trabajan las tecnologías de la información son los datos. Sin datos no hay computación. Los principales progresos en las TI han estado siempre acompañados de avances en la capacidad de procesamiento de datos.

Tal es el caso de Big Data, que es el nombre que se ha dado a las técnicas y herramientas que permiten procesar y analizar de forma única datos con gran volumen, variedad, velocidad,o cualquier atributo que desafíe a los sistemas tradicionales de cómputo o al negocio.

El volumen de datos que generamos ha tenido y tendrá un crecimiento exponencial. Se calcula que el total de datos generados desde los inicios de la civilización hasta nuestros días no será más del 3% de los que habrá a fines de la década; cada segundo producimos tres veces el equivalente de datos almacenados en la colección de la Biblioteca del Congreso de los EEUU.

Adicionalmente, la complejidad de los datos ha crecido y seguirá creciendo, haciendo cada vez más difícil la tarea de almacenarlos, procesarlos y analizarlos con herramientas de cómputo tradicionales. Ahí están los variados posteos en las redes sociales, los datos que generan distintos tipos de sensores , las imágenes, los videos, y muchos otros contenidos que están generando las millones de organizaciones y las miles de millones de personas que están llamando, tuiteando, posteando, clickeando, whatsappeando, enviando SMS, e interactuando de una u otra manera en la red global de comunicaciones.

Hace mucho tiempo que los gobiernos y grandes empresas latinoamericanas, con el apoyo de empresas como SONDA, son capaces de almacenar, procesar, administrar y analizar muchos datos, mediante tecnologías de almacenamiento masivo, bases de datos relacionales, sistemas de información y soluciones de inteligencia de negocios. La novedad que aporta Big Data son las técnicas y algoritmos que permiten, en tiempos razonables, obtener información útil de los voluminosos, rápidos y variados datos que pensábamos que a lo sumo servirían para auditorías. Esas técnicas nos permiten, entre otras cosas, hacer procesamiento paralelo y distribuido en muchos servidores, con el objetivo de hacer más eficiente y rápido el análisis de la información disponible, lo que no es posible bajo el marco de los métodos habituales.

Las técnicas son variadas y algunas más complejas que otras. No por nada los expertos en soluciones de Big Data dejaron de llamarse “mineros” (Data Miners) y pasaron a llamarse “científicos” (Data Scientists), pues deben ser capaces de integrar variadas fuentes de datos, las que deben comparar, analizar y utilizar como la base para predecir y/o proyectar escenarios posibles, hacer recomendaciones a clientes y/o usuarios, hacer búsquedas complejas, analizar estados de ánimo, realizar simulaciones, entre otras acciones.

Ahí, en la posibilidad de obtener conocimiento donde otros verían solo bytes, radica el valor de las soluciones de Big Data. Las herramientas están disponibles; los datos que generan nuestros clientes, prospectos, proveedores y colaboradores están disponibles; los expertos están disponibles; la pregunta es si vamos a hacer algo con ellos, ¿o esperaremos a que nuestra competencia lo haga primero? En SONDA lo invitamos a conversar y buscar juntos la mejor alternativa de Big Data para potenciar su negocio.