Columna

Federación de almacenamiento: Cómo asegurar la disponibilidad de las aplicaciones críticas para el negocio

Elías Riveros Malky
Solution Manager

Mantener la continuidad operativa de las aplicaciones críticas del negocio es clave para competir en los mercados actuales. Cuando una empresa sufre una falla o debe enfrentar un evento programado que le genera una interrupción en sus sistemas, pone en riesgo la imagen de la empresa y afecta su productividad, dado que colaboradores y/o clientes no pueden utilizar las aplicaciones estratégicas del negocio, lo que se puede traducir en pérdidas cuantiosas de dinero que pueden poner en peligro la supervivencia de la empresa.

Los costos que ocasionan la indisponibilidad de las aplicaciones críticas para el negocio, tienen un gran impacto. Según AMR Research Inc., las pérdidas provocadas por hora debido a interrupciones de aplicaciones, por segmento de mercado, ascienden a: US$100.000 (seguros), US$ 150.000 (retail), US$170.000 (transporte), US$ 250.000 (banca), US$ 320.000 (telecomunicaciones), US$ 350.000 (manufactura) y US$ 400.000 (inversiones).

Las soluciones tradicionales, ante incidentes o eventos programados, son de lenta recuperación, requieren de un equipo especializado, tanto de personas como de hardware y software, generan cortes y no satisfacen los niveles de disponibilidad que requieren las aplicaciones críticas del negocio.

Una respuesta a la necesidad de mantener la continuidad de las aplicaciones ante eventos planificados o fallas e incluso al mover datos entre plataformas, es lo que se ha denominado “Federación de Almacenamiento”.

Esta solución unifica la información crítica del negocio y la gestiona de manera centralizada, siendo su principal función entregar disponibilidad permanente de las aplicaciones estratégicas aún ante incidentes.

La “Federación de Almacenamiento” opera en modo “activo-activo”, lo que se traduce en que permite a los usuarios contar con exactamente la misma información en dos ubicaciones al mismo tiempo. De esta manera, puede lograr un Tiempo Objetivo de Recuperación (RTO) mínimo, igual o cercano a cero, y realizar movimientos de información entre sitios remotos de forma transparente.

Con esta tecnología las empresas y organizaciones puedan acceder a una solución que garantice su continuidad operativa de manera eficiente y sin poner en riesgo la integridad de sus datos. Pero lo más importante es que esta solución consigue proteger y asegurar la imagen de la empresa, aumentando la credibilidad y la confianza de sus clientes, blindando al negocio ante interrupciones inesperadas y disminuyendo las pérdidas.

Si se toma en cuenta los costos asociados a una sola interrupción, y la criticidad que tiene para el negocio mantener siempre operativos los sistemas, el adoptar este tipo de soluciones se vuelve un imperativo.