Esta semana el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, junto con el alcalde Jorge Sharp y el Gerente General de la empresa Trolebuses de Chile, Juan Antonio Massai, dieron inicio a la operación de los primeros tres de los cinco servicios eléctricos que circularán en Valparaíso.
La reciente incorporación de 44 buses eléctricos en Valparaíso, que empezaron a funcionar este martes, recibió elogios en su primer día de servicio. Cada uno de los 44 buses eléctricos de la nueva flota dispone de sistema de recaudo electrónico, acceso universal, aire acondicionado, conexión Wifi y puertos USB.
A partir de octubre, estos servicios ofrecerán integración tarifaria y modal, además de una tarifa reducida al combinar dos medios de transporte, a través del sistema de Recaudo Electrónico desarrollado por SONDA, lo que permitirá a los usuarios pagar el servicio con código QR, tarjetas de débito, crédito, y la tarjeta de prepago CONECTA de EFE.
“Este es un paso importante en el transporte público en Chile, transformando a esta ciudad, en una ciudad integrada a los ascensores, trolebuses, buses, el servicio de trenes de EFE Valparaíso y ahora estos nuevos buses eléctricos, sin efectivo. Con esto SONDA contribuye a desarrollar soluciones para lograr ciudades más modernas y conectadas, permitiendo que las personas y turistas, disfruten de un medio de transporte, accediendo con distintos medios de pago”, afirmó Marco Ossandon, Gerente Comercial de Smart Cities & Mobility de SONDA.
La inteligencia artificial está transformando la manera en que las organizaciones operan y toman decisiones. Sin embargo, para capturar todo su potencial, es necesario contar con una infraestructura tecnológica capaz de soportar nuevas exigencias de procesamiento, disponibilidad y gestión de datos.
SONDA fue galardonada con el Certificado de las Primeras 50 Organizaciones Carbono-Neutro y el Certificado de Neutralidad. Tras verificar de forma independiente su inventario, SONDA compensó el 100% de las emisiones de su último período evaluado por MiAMBIENTE.
El uso de inteligencia artificial en las empresas chilenas pasó de un 16% a un 88% en solo un año, aunque la mayoría aún no cuenta con una estrategia clara para integrarla al negocio.
