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ACONCAGUA

Innovación Tecnológica que nace de la Externalización

La Casa Inteligente se llama el proyecto que Aconcagua está construyendo en los faldeos de San Carlos de Apoquindo en Santiago, que tiene por objeto que las familias que habiten allí puedan manejar a distancia algunos aspectos de su hogar y que responde a una iniciativa que el área de Tecnologías de Información y Comunicaciones presentó a la compañía.

Y si bien puede parecer inusual que el departamento de tecnología lidere un proyecto que se relacione con el core del negocio, en Aconcagua ya no es extraño. Desde que esta área contrató un outsourcing de infraestructura integral, a través del cual  externalizó todo lo relacionado con su computación de escritorio, pasó a contribuir con aportes que dan valor agregado al negocio.

Aconcagua es un grupo de empresas compuesto por Constructora Aconcagua S.A. y la inmobiliaria Monte Aconcagua S.A., con 25 años en este sector y 17 mil viviendas entregadas, que se traducen en más de un millón de m2 construidos a lo largo de Chile. Actualmente están trabajando con obras en la Región Metropolitana, II, IV y V regiones del país y han experimentado un explosivo crecimiento en los últimos 5 años.

Este crecimiento trajo como consecuencia un aumento en la dotación de funcionarios de la empresa, que hoy asciende a las 250 personas, y por consiguiente, aumentó la carga de trabajo que tenía su Departamento de Tecnología, sobre todo en lo que se refiere a instalación y mantención de equipos.  Esta área está compuesta por 7 profesionales que se dedican principalmente a desarrollar y mantener los sistemas de información con los que funciona Aconcagua, así como a dar soporte a los usuarios.

¿Por qué Externalizar?

Según Juan Emilio Álvarez, Jefe del Departamento de Tecnología de Aconcagua, “llegó un momento en que fue necesario buscar una fórmula que sintonizara las definiciones de la Gerencia General, que nos pedía que nuestra área no creciera, pero al mismo tiempo que mantuviéramos la calidad  y eficiencia de nuestros servicios. Hay que considerar que damos soporte de hardware y comunicaciones a la administración y a las obras que están en construcción y aunque los problemas son similares, la complejidad de los diagnósticos en las obras es mayor, ya que se encuentran separadas físicamente”.

Hacia el año 2002 la tasa de crecimiento anual de la empresa era superior al 10%.  A partir de ese momento el Jefe de Tecnología mostró un plan de acción a la Gerencia General que contemplaba un outsourcing, ya que la curva de atención en términos de eficiencia, estaba dando resultados decrecientes.

“La filosofía de Aconcagua siempre había sido adquirir los activos de TI, pero mi análisis de costo total de propiedad ilustraba que contratar servicios de equipamiento tecnológico era la única forma en que podíamos resolver las dificultades que enfrentábamos, ya que estábamos solucionando problemas secuencialmente y no en forma paralela, así es que decidimos externalizar la provisión y mantención de los equipos, proyecto que se adjudicó SONDA”, explica Juan Emilio Álvarez.

Un cambio de giro del área tecnológica

Aconcagua contrató por un período de 3 años los servicios de PC y PrinterUtility de SONDA, que consisten en la externalización del parque de computadores de escritorio, notebooks, impresoras y periféricos en general; incluyendo la instalación y puesta en marcha, mantención de hardware en terreno, soporte, reposición de equipamiento ante fallas.

El Departamento de Tecnología de Aconcagua hizo una evaluación desde el punto de vista financiero y técnico que lo llevó a definir las especificaciones técnicas de cada PC, lo que a su vez determinó cuando debían ser renovados. Se catalogaron y conforme avanzaba el tiempo se actualizarían en 6 períodos de  renovación de aproximadamente 20 a 30 computadores por cada uno.

En estos momentos Aconcagua está en su segundo año de contrato y su evaluación es positiva. “Al principio nos costó integrar a las dos empresas, pero al poco tiempo estábamos trabajando en forma regular y con nuestro dilema solucionado, ya que los técnicos de SONDA nos permiten atender en forma paralela a varios usuarios o a las personas que se van incorporando a  la empresa. Hoy yo le comunico a SONDA de una nueva instalación y ellos llegan directamente al usuario con un técnico que instala el equipamiento, lo que es una tremenda ventaja, porque antes nos teníamos que hacer cargo de una logística que significaba tiempo”, enfatiza Juan Emilio Álvarez.

En Aconcagua identifican 3 líneas de beneficios: los propios de su área, los que están relacionados con la administración y finalmente  los que tienen que ver con el aumento de productividad de personal. Según Álvarez, un ejemplo de esto último es que “siempre es difícil de dimensionar lo que pasa con la persona que tiene un problema con un equipo y deja de trabajar, ¿cómo se mide eso?,  ¿cuánto vale?, ¿es acaso la renta por el tiempo?, ¿la renta factorizada por el trabajo y multiplicado por el tiempo?, es un costo muy importante, que hoy tenemos resuelto, porque los niveles de eficiencia volvieron a una curva ascendente”.

Respecto de la administración el costo total de propiedad se ha podido trasparentar, “Ahora la Gerencia General entiende lo que significa para la empresa contar con tecnología”, señala el ejecutivo.

Los resultados

Este servicio significó un gran cambio para Tecnología y Comunicaciones, no sólo porque mantuvo su nivel de eficiencia, sino porque evitó un escenario probable para las obras, que de no sentir apoyo habrían comenzado a adquirir equipamiento o solucionar dificultades de manera independiente.

Ahora bien, lo más importante según Juan Emilio Álvarez ha sido que “hemos agregado valor al rol que cumplen los técnicos o personas de esta área, porque antes los usuarios veían técnicos que arreglaban los equipos, que desarmaban computadores, ahora nos transformamos en administradores y estamos encargados de controlar a la empresa que nos da el servicio.”

Además agrega que el usuario final  también percibe el cambio, “ya que la tecnología ha pasado a ser una llave que siempre tiene agua, no nos tienen que pedir por favor que arreglemos un problema y lo que es mejor aún  generamos procedimientos sobre la base del conocimiento que hemos ido adquiriendo, por lo tanto hoy sabemos que si un técnico de SONDA termina su trabajo, nosotros podremos preguntarle y chequear que se hayan revisado tales o cuales cosas”.

Hoy, los sistemas y equipos de Aconcagua son percibidos como una herramienta que permite desarrollar el trabajo principal de la empresa. Esto ha permitido que el área de Tecnología y Comunicaciones se dedique a hacer innovación tecnológica dentro de la compañía y desarrollar proyectos como el de la casa inteligente que busca automatizar el hogar; que si bien ya está  masificado en el mundo, Álvarez señala que quieren posicionarlo en Chile. “Queremos que los clientes de nuestras casas, manejen las luces, la central de alarmas, cámaras web de la casa por Internet, teléfonos fijo o celular y así que Aconcagua se diferencie de la competencia”.

Al principio



 

"Ahora la Gerencia General entiende lo que significa para la empresa contar con tecnología"

Juan Emilio Álvarez

Jefe del Departamento de Tecnología de Constructora Aconcagua

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