El grupo argentino crece apoyado en una mantención eficiente con EAM de clase mundial y soporte regional
Dos de las más importantes empresas que en Argentina conforman el Grupo Fate-Aluar, son precisamente las que llevan el nombre de este conglomerado empresarial. Fate es el mayor productor y exportador de neumáticos del país, mientras que Aluar es el único fabricante de aluminio primario en Argentina.
Si bien ambas plantas son independientes, con rubros y realidades distintas y se encuentran a más de 1.400 km. de distancia entre sí, una decisión corporativa de fines de los 90, decidió el reemplazo de las soluciones de mantenimiento internas hechas a la medida, porque estaban perdiendo funcionalidad con el tiempo.
Según relata Héctor Iannino, Gerente de Sistemas y Telecomunicaciones del Grupo, “la decisión tenía por objetivo implementar un sistema capaz de acompañar a las empresas en el crecimiento sostenido que venían experimentando y que asegurara su actualización y mejoras funcionales”.
Buscaron una solución para la gestión de activos con prestigio y con la experiencia de implantaciones previas en plantas de similar complejidad en distintos países. Se optó por MAXIMO (versión 3.02), el EAM (Enterprise Asset Management) de la estadounidense MRO, que tiene la ventaja de contar con un Centro de Soporte y servicios en la región, a través de la chilena SOLEX, filial de SONDA.
Además, la solución debía tener la capacidad de gestionar activos para empresas de fuerte producción. Aluar, genera más de 275.000 toneladas anuales de aluminio primario y el 75% es destinado a exportación. Fate, por su parte, produce cuatro millones de neumáticos al año, exportando aproximadamente el 50%.
Eduardo Beltrán, Coordinador de Proyectos de la Gerencia de Sistemas y Telecomunicaciones del Grupo, cuenta que al momento de escoger MAXIMO hubo distintas visiones al respecto, pero que finalmente decidieron por su solidez, integrabilidad, compatibilidad con las aplicaciones existentes y porque representaba los módulos propios con los que trabajaban, mejorando los costos y otras funciones que no cubría su sistema.
Rápidamente, después de sobrellevar en buen pie las dificultades propias del cambio de cultura, empezaron a sentirse los primeros beneficios del software, tales como una mayor eficiencia en términos de tiempo, un servicio eficaz en el área de mantención y un mejor control de los costos asociados.
Al cabo del primer año de funcionamiento de MAXIMO y paralelo a la puesta en marcha del nuevo Centro de Distribución de Fate, se logró un nuevo concepto logístico y un mejor servicio al cliente. Tres años después, se produjo la integración entre Fate y Aluar a nivel de las aplicaciones comunes en los módulos de Inventario, Compras y Proyectos.
Además en 1998, Aluar amplió las instalaciones para solidificación del aluminio líquido mediante la compra y posterior fusión de la empresa Refinería Metales Uboldi, actualizando la tecnología, que permitió ampliar la capacidad productiva de la empresa adquirida.
Todas estas mejoras, que se plasmaron en un mayor crecimiento de ambas empresas, demostraron que tanto el soporte brindado por SOLEX, como las funcionalidades del EAM escogido apoyaron sus procesos de ampliación.