Una de las principales problemáticas de las áreas de TI es proveer de capacidad de procesamiento y almacenamiento a las aplicaciones críticas que sustentan el negocio. Para enfrentar las situaciones de peak de demanda, generalmente se adquieren plataformas que exceden las necesidades normales de la empresa, lo que con el tiempo resulta en una gran capacidad ociosa y en el uso poco óptimo de los recursos financieros asociados, sean inversiones o costos de operación.
Las tecnologías de Virtualización permiten asignar dinámicamente los recursos de computación y storage de una plataforma TI; al estar los servidores en un pool de recursos compartidos, aumenta la capacidad disponible de la plataforma para atender las aplicaciones críticas, mejorando la calidad de los servicios TI, al mismo tiempo en que se obtiene una disminución en el número total de servidores. Además, permite una mayor flexibilidad al área de TI para adaptarse a los cambios del negocio, y contribuye a un mejor uso de los recursos financieros, mediante la disminución de capacidad ociosa total y la reducción de costos del Datacenter.
La Virtualización es actualmente un imperativo estratégico para las organizaciones, que necesitan tanto contar con un análisis técnico-económico que justifique su implementación como con conocimiento especializado para maximizar sus beneficios.