La mayoría de las organizaciones ha invertido en muchas y variadas aplicaciones y plataformas, para satisfacer sus cambiantes necesidades de negocio al largo de los años. Es común encontrarse actualmente con cientos o incluso miles de servidores en una empresa, en ambientes heterogéneos distribuidos en sus departamentos. Administrar, mantener, y asegurar la disponibilidad y seguridad de este ambiente presenta un gran desafío para las áreas de TI, resultando un esfuerzo complejo y caro.