Los índices de competitividad otorgan una gran ponderación a los niveles de uso de las TI, tanto en el ámbito público como en el privado. Si bien en los últimos años los páises de la región han implementado variadas iniciativas hacia una digitalización de los servicios públicos, mejorando la gestión, la transparencia y la igualdad de oportunidades, la brecha entre el sector privado y el público sigue siendo enorme, y queda mucho por hacer todavía, como queda de manifiesto en las ponderaciones obtenidas por los países de nuestra región en el último ranking de competividad mundial de IMD.
A grandes rasgos, el e-government se podría definir como el uso de las TIC para promover un gobierno más eficiente y efectivo, facilitar el acceso a los servicios públicos, permitir un mayor acceso ciudadano a la información, y acercar el aparato estatal a los ciudadanos. El e-government puede contemplar la provisión de servicios vía internet, teléfono o centros comunitarios (de autoservicio o guiados por un tercero), además de otros sistemas de comunicación, como las tecnologías inalámbricas.