La trazabilidad es un sistema que permite seguir la ruta de un producto, sus materias primas, componentes e información asociada a éste, desde su origen hasta el destino final o viceversa, a través de toda la cadena de producción.
Se trata de un concepto que se concreta en un sistema de información que generalmente el usuario o consumidor de un producto no ve, pero que si aprecia cuando quiere saber dónde nació, se crió, sacrificó, envasó y a través de qué medios fue transportado un animal, por ejemplo un ave, un pescado o un ejemplar bovino. Detrás de esas preguntas está la trazabilidad.
También se aplica al mundo vitivinícola, donde la trazabilidad permite conocer los pasos de todo el proceso de elaboración del vino. Así, el consumidor podrá degustar un cabernet souvignon y saber de qué cuarteles son las uvas, el día de la cosecha, el tiempo de maceración que recibieron, cuánto duró el proceso de fermentación, qué levaduras se aplicaron en éste, cómo y cuándo se envasó el vino y con qué grado alcohólico quedó el brebaje.